Los empleados de Planned Parenthood no tenían la obligación de llamar a una ambulancia cuando a una mujer se le presentaban complicaciones en mitad de un aborto. Las pacientes incluso firmaban una cláusula en la que eximían al centro abortista de cualquier responsabilidad en caso de que falleciera.
Para hacer frente al negocio del aborto es necesario transmitir historias que nos enseñen su verdadera cara. Un ejemplo de ello, es el testimonio de la estadounidense de orígen mexicano, con 35 años, Patricia Sandoval que trabajó en el año 2000 durante más de un mes como enfermera en una de los centros abortistas de Planned Parenthood, ubicado en California (EEUU).

Objetivos:
• Canalizar la voz de la ciudadanía ante autoridades públicas e instancias de la sociedad civil para hacer presentes sus derechos y promover sus deberes.
• Promoción, divulgación y defensa de los valores, derechos y deberes de la familia y de la vida humana.





