Noruega: Una familia gana la batalla al estado totalitario por la custodia de sus hijos

Los Bodnariu, son una familia compuesta por los esposos Marius y Ruth y sus cinco hijos, que fueron arrebatados de sus padres por el gobierno de Noruega acusados de “adoctrinamiento cristiano”.

Ambos vivían desde hace diez años en Naustdal (Noruega). El esposo -de origen rumano- Marius Bodnariu, y su esposa Ruth, formaban parte de la iglesia Pentecostal de Bucarest, donde vivieron antes de trasladarse a Noruega.

Las acusaciones las hizo el director del colegio al que acudían sus hijos, asegurando que los Bodnariu eran “muy cristianos y su creencia en Dios crea una discapacidad entre los niños”. Además, defendió que los padres necesitaban una “orientación” paraeducar a sus hijos.

El pasado 16 de noviembre, los agentes de protección juvenil del gobierno se llevaron a los dos niños mayores, y posteriormente a las hijas menores. Al día siguiente, se llevaron al bebé de tres meses.

Después de este suceso, los servicios de protección comunicaron a los padres que sus hijos estaban bajo la custodia de dos familias adoptivas separadas y que se estaban “integrando bien”.

El tribunal dictaminó que ambos padres podían visitar a los varones dos veces por semana durante dos horas, pero no les concedieron el mismo derecho para ver a sus hijas. La historia de los Bodnariu causó una gran indignación a nivel internacional. Sus vecinos pusieron en marcha una petición de apoyo que contó con más de 30.000 firmas.

Asimismo, el senador Titus Corlateran defendió a la familia en laComisión para la Igualdad y la No Discriminación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo Europeo (APCE) en París, alegando que se trataba de una conducta abusiva por parte del gobierno noruego.

Debido a la presión internacional y a la actuación de sus abogados, el gobierno noruego ha permitido que los cinco pequeños vuelvan a su casa junto a sus padres, después de haber estadomás de siete meses separados.

Noticias relacionadas

Tu cuerpo no es tuyo

El psiquiatra judío Viktor Frankl, sobreviviente de un campo de concentración nazi, escribió en El hombre en busca de sentido: “Nada teníamos ya salvo nuestros cuerpos […] lo único que poseíamos era nuestra existencia desnuda”.

Seguir leyendo →